El instrumento clave

El instrumento clave

Es una evolución desde el logro (velocidad) al propósito (dirección), en la convicción de que priorizar esa "intriga", ese interés y foco en fortalezas me lleva a resultados iguales o mejores

Cuando yo tenía 30 años, el instrumento clave con el que medía la progresión de mi carrera profesional era un velocímetro. Me importaba la velocidad, llegar pronto.

La progresión geométrica. Deformación profesional de mi vida deportiva anterior, supongo. Eso, y una buena dosis de ego.

Hoy, a mis 41, el instrumento clave es una brújula. No llegar rápido, sino apuntar bien. El rumbo lo marca el dedicarme a temas que me intrigan, que despiertan en mí un «interés», y que encajan con lo que se me da bien (donde añado más valor y saco más energía positiva al hacerlo).

Es una evolución desde el logro (velocidad) al propósito (dirección), en la convicción de que priorizar esa «intriga», ese interés y foco en fortalezas me lleva a resultados iguales o mejores, y más sostenibles. Es obsesionarse con el proceso y con la experimentación, y confiar en que los resultados lleguen.

Google aplica este concepto a su modelo de negocio. Su misión no habla de clientes, ni de resultados de negocio. Es un propósito: «organizar la información del mundo«. «Work Rules» de Laszlo Bock, es un librazo si quieres explorar esta idea.

Y tú, ¿en qué fase estás? ¿brújula o velocímetro? Esta pregunta puede ayudarte a pensar en qué es importante (y qué no) en tu próximo paso profesional.

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Desarrollar con miras de largo plazo un vínculo de confianza a través del cual fluyan las oportunidades.

Mi padre

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Su ejemplo me hace querer estar a su altura y generar ese impacto en las personas con las que trabajo.